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¿Se acerca el final de la gama alta y de los precios desorbitados de los teléfonos?

agosto 29, 2018
Huawei P8 frontal
¿Nos valoras?

Comparativa Gama alta Android 2015

Como cada año, a lo desprendido de este primer semestre que ya dejamos detrás hemos ido conociendo los nuevos buques insignia de las grandes compañías como Samsung, LG, HTC o Sony. De todo el perico que podemos encontrar actualmente en el mercado, estas podrían ser consideradas como las “tradicionales” y todas ellas comparten una misma característica, el elevado precio de sus terminales.

Ahora que ya llevan un tiempo en el mercado, podemos principiar a ver algunas cifras de saldo de los Samsung Galaxy S6, HTC One M9, LG G4… y lo cierto es que sus resultados no es que sean demasiado positivos. Sí, es innegable, se continúan vendiendo por millones, pero ya no son esas espectaculares cifras que se conseguían dos o tres primaveras detrás.

Precio, otro año superando récords

Como decía, el hacedor popular que comparten todos estos terminales, adicionalmente de mucha de su tecnología, es un elevado precio final. En la gran mayoría de ocasiones tenemos que desembolsar más de 600 euros para poder conseguir uno de estos teléfonos e incluso este año se ha superado la barrera psicológica de los 1000 euros en la interpretación más completa del Samsung Galaxy S6 edge.

HTC One M9 vs Samsung Galaxy S6 Edge pantallas

Sin duda, un coste difícilmente asumible para la gran mayoría de los mortales y más aún cuando la competencia ya ofrece alternativas muy interesantes. Y es que el gran auge de los terminales chinos es verdaderamente un punto de inflexión en lo que a telefonía se refiere, pero a la vez nos demuestra las diferencias entre el coste existente de los dispositivos y el que tienen en la calificativo cuando lo vamos a comprar.

Las gamas inferiores todavía tienen mucho que consolidar

Pero mientras en la parte más preclaro de Android los teléfonos han moderado mucho su proceso en los últimos dos primaveras, en el segmento más bajo hemos trillado como Motorola revolucionaba el mercado con la presentación de un terminal como el Motorola Moto G. Y es que es resuelto lo que la caterva pedía, un terminal con un diseño correcto, prestaciones suficientes como para funcionar en el día a día sin torturarnos y, especialmente, un precio muy atractivo.

Motorola Moto G, conectivdad 3G

Si a esto le sumamos la constante perfeccionamiento de las prestaciones que comentaba anteriormente, nos encontramos en una situación en la que la fracción más premium pasa a ser un simple actor y no un protagonista.

Y es que seamos sinceros, quizás aún se pueda mejorar congruo en el diseño de los terminales de fracción media de otras marcas más secundarias, pero lo cierto es que con los juegos y aplicaciones que tenemos hoy en día, la potencia ya no es un problema y el ejemplo es ver como dispositivos como el HTC One (un fracción entrada de hace dos primaveras) aún es capaz de rivalizar sin demasiados problemas con los dispositivos actuales.

¿El I+D tiene la desatiendo?

Es una norma no escrita, pero si eres una gran compañía, estás obligada a investigar y a ofrecer novedades en tus productos, especialmente los más punteros. Eso cuesta un boleto que se tiene que retornar en I+D, lo que podría suponer un aumento de coste respecto a otras alternativas, pero no hasta el punto de casi duplicar el precio entre unos y otros.

Huawei P8 frontal

En el otro extremo de la romana tenemos a Xiaomi, Huawei, Lenovo… grandes compañías chinas con terminales mucho más económicos y con unas prestaciones excelentes. Los fabricantes “tradicionales” ya notan su aliento, notan como poco a poco están apartándolas de su posición dominante en el mercado, y lo más preocupante es que no hacen absolutamente carencia para remediarlo. Seguimos teniendo precios disparatados como el del Samsung Galaxy S6, clones vitaminados como el HTC One M9 o el Sony Xperia Z3+ o terminales que parece que usen pilas como el LG G4.

No me aventuraré a consolidar que el final de los terminales premium está cerca, puesto que sería consolidar poco que no pienso, pero lo que sí que creo es que el final del dominio de los teléfonos de más de 600 euros está cerca, muy cerca. Y no porque las empresas tradicionales tomen la valencia de desmontar precios, sino porque los propios usuarios cambiarán sus hábitos y preferirán opciones mucho más baratas.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Os cuesta valorar la importación de terminales de compañías “secundarias”?