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Estos son los 5 peores móviles Android que he probado nunca

julio 17, 2019
Más miebros para la familia Samsung Galaxy
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Godless

Sobre gustos y smartphones, no hay nadie escrito. Ha habido fama y penuria, Paraíso e averno, aprecio y odio… Ha habido catástrofes y aciertos, lo que se dice que ha habido de todo. El debate sobre qué móvil queremos siempre está rajado, y de ahí deriva el hecho de que haya varias gamas destinadas a distintos tipos de usuarios.

Android me ha entregado muchas alegrías, y gracias a este sistema activo soy quién soy, pero no todo ha sido maravilloso en mi trayectoria con nuestro querido Andy. Han pasado por mis manos muchos, pero muchos smartphones, tanto personales como de prueba y ha habido verdaderas aberraciones en mi faltriquera, móviles completamente aberrantes. Y estos son los 5 peores teléfonos que he tenido la desgracia de usar, para que en el futuro miremos lo que nunca debió engendrar el mercado de aquellos tiempos.

Samsung Galaxy Trend

Galaxy Trend

Me duele aseverar la triste verdad sobre este móvil: fue oficialmente mi primer móvil con Android. Estaba ilusionadísimo, pues había tenido otros de forma temporal pero no uno propio como mío. Y cuando lo recibí, y lo tenía en mis manos, supe claramente lo que me esperaba. No era muy fan de Samsung –y sigo sin serlo, al contrario– y definitivamente no me di cuenta del horror que me esperaba con ese trasto inútil.

Galaxy Trend 2

Un procesador de un sólo núcleo, 768 megas de RAM… Y no olvidemos que corría TouchWiz en sus peores versiones, basado en Android Jelly Bean. Y voy a decirlo claramente: fue todo un desafío sostener este móvil. Su pila se iba en un tris, su rendimiento era absolutamente pésimo, y su pantalla escasamente servía para ver algún vídeo puntual en YouTube y eso si la app me cabía adecuado a sus 4 gigas de memoria interna. Y sólo diré una cosa: su interpretación plus tenía un giga de RAM y un núcleo más. No le deseo esto ni a mi peor enemigo, sin ocasión a dudas.

HTC Chachacha

HTC Chachacha

Ayer, cuando HTC intentaba padecer le salía mal uno de cada 3 móviles. Ahora, la historia se repite, pues los taiwaneses llevan en pérdidas varios meses y van cuesta debajo y sin frenos. La diferencia radica en que ahora, si HTC la lía con un móvil pasa desapercibido, y antaño los errores eran mucho más garrafales y horteras.

Y tras todo esto, por debajo, estaba el subsiguiente que pasó a mis manos, el HTC Chachacha. Preparaos.

HTC Chachacha 2

No me embarazado ni en poner la imagen adecuadamente porque no se lo merece. A primeras, nunca me han gustado los móviles con teclado físico –soy torpe para ellos– pero el diseño de este Chachacha es para morirse. Primero, tenía una pantalla casi nula de nadie más ni nadie menos que 2’6 pulgadas y una curvatura rarísima que parecía que el teléfono estuviera doblado. Sí, era más antiguo que el Trend, pero ni su pila de 1250 maH ni sus 512 megas de RAM me hicieron salvarme. ¿Y sabéis lo mejor? Era un móvil cuya principal novedad es que tenía era su pulsador dedicado a Facebook y servicios relacionados con esta red social.

No tenía Facebook.

Samsung Galaxy Y Pro

Samsung Galaxy Y Pro

Seguimos con más antiguallas. Nunca he tenido demasiado parné, y en la época del Galaxy Trend yo tiraba de viejunos del 2011, y creedme, antaño de criticarlos tengo eso en cuenta, porque estos teléfonos eran malos hasta para su tiempo y su tono. Y bueno, ya que tuve un teclado físico al más puro estilo Blackberry en sus mejores tiempos, ¿por qué no otro? Fue un amigo el que me regaló su Galaxy Y Pro, el intento de Samsung por apoyarse al carro de los canadienses en el teclado QWERTY.

Eso. Un intento.

Galaxy Y Pro 2

Mismo ratio de pantalla, unas enormes 2’6 pulgadas y con un procesador maravilloso. Digo maravilloso porque si pensáis que llega al simple gigahercio, os equivocáis. 832 megahercios. Sí. ¿RAM? Nah, 128 megas. Mas o menos lo mismo que tiene de memoria interna. No merece la pena ni murmurar mucho más de él, porque fue una vergüenza tener esto en mi faltriquera.

LG Optimus Vu

LG Optimus Vu

¿Cuánto creéis que duró en mis manos el Galaxy Y Pro? Lo mismo que me duró el LG Optimus Vu, un réprobo mes. Y digo réprobo porque fue un suplicio tener esto. Un amigo mío se lo compró en un alucinación que hizo y luego me lo vendió a mí. Y religiosa de dios el error que cometí al hacerlo. No sólo es el móvil más feo que he tenido nunca sino que encima su mal concepto y su enorme tamaño para ese momento haciéndole competencia al Note hacían que fuera hasta incómodo de arrostrar. Terrible.

LG Optimus Vu 2

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¿Formato 4:3 en un móvil de 5 pulgadas? En serio? Si me lo pillé, fue por estar harto del teclado físico de mi teléfono. Su rendimiento no era malo, para el momento su giga de RAM y su buena pila ayudaban a soportarlo, pero la pantalla era directamente infumable. Se veía pésimo, la calidad brillaba por su marcha parágrafo de ser un adobe en el faltriquera. Por no aseverar esa capa personalizada tan horrenda que llevaba… Ay, ay, ay. De lo peor. Y no os preocupéis, que ahora vamos a descender al postrero círculo del Hades.

LG Optimus L3 II

LG Optimus L3 II

Sin duda, el LG Optimus L3 II ha sido el peor móvil Android que he tenido nunca. Primero, fijaos en el ratio de la pantalla: 240 x 320 píxeles. Usarlo era un auténtico esfuerzo para mis manos medianas y sobre todo para mi panorama, pues si os fijáis, llevo anteojos y estoy más cegato que un minino arcaico, por lo que observar su diminuta pantalla de 3’2 pulgadas a Infra-HD no era poco acomodaticio. Y si podía ver poco, porque entre el Snapdragon a un gigahercio y su RAM de 512 megas… Que por cierto, 200 ocupados por el sistema. Ja, ja, ja. De perfecto solo tenía el nombre.

LG Optimus L3 II 2

No puedo culpar a LG de querer hacer un tono muerto, pero llevaron su significado al extremo. No, no estábamos tan avanzados para la época, pero sin esperarme un OnePlus 3T de ahora era pésimo usar a este bicho. Su capa era lenta y forzadamente fea, y escasamente había progreso para su comunidad. Su pantalla hacía ficticio el uso de contenido multimedia, y no os quiero aseverar lo chungo que era mandar mensajes. Adicionalmente, aunque de pila no iba del todo mal, en esa época ya empezaban a notarse sus 4 gigas de memoria interna por lo que instalar cosas era… complicado. Sin duda, las dos semanas que me duró en mis manos hasta romperse por caída natural fueron dolorosas.

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Sin duda, todo un error que no se debe repetir. Si alguna vez queréis jugarle una mala pasada a cierto, regaladle un LG Optimus L3 II. Será todo un placer ver su cara.

¿Cuál ha sido el peor móvil que has probado nunca?